Necesitamos una revolución, sin normas, sin teorías, sin buenos y malos. Una que empiece en cada una de nosotros. Que comience.
En el día de hoy, doy por comenzada la revolución.
Valoramos la verdad, pero otros impulsos como el interés personal, la búsqueda de aprecio social y nuestras propias pasiones y convicciones rivalizan con ella. Sobre la verdad, el dinero y nuestras creencias hablaremos aquí.
Mis cosas. Las ideas inconexas que hay en mi cabeza. Una especie de diario personal digital o algo así.
Sobre antropología, arqueología, comunicación y medios de comunicación, estudios sobre el desarrollo, educación, estudios sobre la familia, geografía, ciencias políticas, políticas sociales, sociología y estudios urbanos.
Ya estás suscrito a muchos que se mueren por enseñarte lo que saben: yo te voy a entretener. Dicen que se me da muy bien, y lo hago con un correo diario. Relatos, literatura, reflexiones y lo que vaya viendo por Palestina. Sí, vivo en eeesa Palestina.